Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2009

Otro Judaísmo es posible (Sergio Yahni, The Alternative Information Center)

Respuesta a la carta abierta de Baruj Plavnick a Eduardo Galeano

No fui perseguido por la dictadura militar argentina, ya que solo tenía 9 años cuando ocurrió el golpe de estado, pero soy una de sus victimas: mis padres tuvieron que elegir el exilio para poder sobrevivir. Así que crecí y me eduque en un kibbutz en Israel.

El señor Baruj Plavnick dice en su carta abierta a Eduardo Galeano que “la paz depende de la justicia y la justicia depende de la verdad” y escribe “No me gusta el curso que ha llevado buena parte de los gobiernos israelíes en los últimos 30 años pero todos ellos han sido democráticamente elegidos por los hijos y nietos de quienes secaron pantanos y regaron el desierto. El Estado de Israel comenzó donde ningún árabe pretendía vivir.”

Bueno, también el gobierno alemán fue elegido democráticamente en 1932 por los hijos y nietos de quienes secaron los pantanos de Prusia y talaron los bosques de Turingia. No se que tipo de desastre ecológico hicieron los padres y los abuelos de quienes eligieron democráticamente a Milosevic en Yugoslavia, pero no creo que provocar un desastre ecológico justifique de una u otra manera las políticas de cual o tal gobierno.

No se si el señor Plavnick expresa su ignorancia o se trata solamente de malicia. Ya que los pantanos que fueron secados y el desierto que fue regado ya estaban poblados por quienes habían desarrollado una cultura de convivencia sostenible con su medio ambiente abasteciéndose de las plantas y animales de la región.

Secar los pantanos fue un desastre ecológico que llevo a la contaminación de los pocos recursos acuáticos que tiene el país, ya que los pantanos limpian las aguas fluyentes. Regar el desierto fue un desastre social ya que en el desierto regado se asentaron inmigrantes judíos de África del norte, Asía central y de Etiopía que fueron arrojados a la pobreza y la marginalizacion.

En realidad el Estado de Israel no comenzó donde ningún árabe pretendía vivir. No solamente los pantanos y desiertos ya estaban poblados. Estaban también pobladas la franja marítima del país y las montañas. En las costas había aldeas de pescadores, centros comerciales e industrias, y en las montañas existía la agricultura de terrazas. Todo eso fue destruido entre noviembre de 1947 y finales de 1951.

El Estado de Israel se creó con la limpieza étnica de la población nativa del país. Así desaparecieron los centros urbanos (Jaffa, Ramleh y Lod), así desapareció la cultura de los residentes de los pantanos y los desiertos, y los montes ya no están cubiertos de olivos, árboles frutales y huertas sino con pinos para hacer que este país semidesértico tenga algún parecido con Europa central.

Hoy los residentes originales de esas tierras viven en campos de refugiados.

Junto a la mistificación de los orígenes del estado de Israel, el señor Plavnick insinúa que las criticas al régimen de Israel y la solidaridad con las victimas de este régimen son en realidad un forma de antisemitismo.

Pero Plavnick no ataca a quien critica abstractamente al Estado de Israel, sino que el elige atacar a quien se horrorizó con la masacre cometida por el ejercito, la aviación y la marina de Israel en la franja de Gaza.

¡Clásico! Cuando el horror ya no se puede justificar se acusa a quien humanamente se solidariza con las victimas de la barbarie. Plavnick ni siquiera se toma la molestia de dar fundamento a sus acusaciones.

Es más, al no decir nada sobre los terribles actos que llevó a cabo el ejercito de Israel en Gaza, su hueca plegaria por la paz suena a cinismo. En el judaísmo no existe la excomunión, pero si pensara verdaderamente que “LA MUERTE DE UN SOLO PALESTINO ES UNA TRAGEDIA INCONMENSURABLE. No hay idea, creencia, circunstancia o lo que sea que justifique que un hombre derrame la sangre de otro hombre” como rabino que es, Baruj Plavnick podría al menos prohibir rezar con aquellos que cometieron las atrocidades de Gaza. Pero él no está horrorizado con la masacre que ha ocurrido en Gaza, ni siquiera quiere la paz. Su hueca retórica tiene como único objetivo defender lo indefendible.

La hipocresía ha llegado a tal nivel que este señor ni siquiera intenta presentar una teoría de dos demonios. Para él hay un solo demonio: las ansias de libertad de los hijos y los nietos de los mercaderes de Lod, Ramleh y Jaffa, los moradores de los pantanos y los desiertos, los pescadores de la costa y los campesinos de las montañas. Como era de esperar, ellos con memoria, rebeldía y ternura han decidido no aceptar su opresión ni esperar que Plavnick y sus homólogos los liberen y se han rebelado. Pero como pasa muchas veces con las rebeliones, quienes tienen el poder han decidido bañar en sangre esa rebeldía.

Por eso la carta abierta del rabino Baruj Plavnick a Eduardo Galeano no es sino una apología de la masacre y el genocidio. No levanta su voz contra la injusticia, como es de esperar de cualquier persona que anhele la paz, sino que culpa a las victimas. Se trata de una más de tantas apologías de este género que hemos escuchado cuando los oprimidos se rebelan y el poder los masacra. Lo raro es que este rabino, que se declara sobreviviente del enfrentamiento con la dictadura militar argentina, elija parafrasear a la dictadura declarando que “los israelíes son derechos y humanos”.

Ya que ha insinuado que lo escrito por Eduardo Galeano es antisemita, yo como judío y ciudadano de Israel seré seguramente acusado de ser “un judío que se odia a si mismo”.

Pero somos miles y miles de judíos en Israel y fuera de ella que creemos que otro judaísmo es posible, para quienes una masacre es una masacre, un genocidio es un genocidio y demandamos juicio y castigo para los culpables.

Para mantener la llama de este otro judaísmo no nos hace falta un hipócrita que intente impresionar a los gentiles con su titulo mientras justifica la muerte.

alternativenews.org

en: http://www.rebelion.org

domingo, 1 de febrero de 2009

Entre las urnas palestinas y el "Plomo Fundido" (Embajador Suhail Hani Daher Akel *)

Una guerra unilateral, criminal y devastadora. Una guerra en la que se intenta comprender las mentes de la potencia ocupante. Una guerra con muchas lecturas e interpretaciones. Desde comparar al régimen de Olmert-Levni con el movimiento hitleriano, hasta la necesidad de guerra como parte de la interna israelí en los comicios del próximo 10 de febrero. Sin embargo, no se puede soslayar la influencia de las elecciones palestinas del 9 de enero en esta invasión.

Desde aquel cerco al fallecido presidente Yasser Arafat en 2001, el principal objetivo de Israel y Sharon fue destruir a la Autoridad Nacional Palestina-ANP, deshacerse de los acuerdos firmados por sus antecesores y aplicar la ‘solución final’ al pueblo palestino, según la propuesta de Shaul Mofaz.

Sharon, cortó los lazos con la ANP y con su odiosa semántica los tildo de: ‘terrorista’. Mitos solemnes para mantener la ocupación.

Luego del envenenamiento y muerte de Arafat en el 2004, la constitución y las urnas palestinas, funcionaron. Sin la participación de Hamas, que convocó a abstenerse; Fatah, encabezado por Mahmoud Abbas, ganó los comicios el 9 de enero de 2005.

La vaga retórica de Israel y Estados Unidos, contra Arafat, por considerarlo -según ellos- un ‘obstáculo para la paz’, el éxito de Abbas tampoco los conformó. Israel, siguió ignorando los acuerdos y compromisos firmados con la OLP y la ANP. Evitando en el 2005 una apertura genuina con Abbas, bajo el pretexto de no tener el control de los grupos ‘extremistas’.

El desorden político por la falta del histórico líder que condujo la revolución nacional desde la década del ’50 y el lógico desgaste de la ANP por la estratégica dilatación israelí en los acuerdos de paz durante 15 años, potenció a Hamas. Fortalecido. Ganó la mayoría de las ciudades en las elecciones de alcaldes y se presentó en enero de 2006 a las elecciones legislativas. Para sorpresa, ganó las mismas.

Fue el momento decisivo. Israel construyó su torre de Babel con las diferencias del liderazgo palestino. Abrió las puertas de negociación con la ANP, llamó a Abbas ‘moderado y amigo’; consideró al gobierno de Hamas de ‘terrorista’ y convirtió la puerta de negociación en giratoria.

El feroz bloqueo económico impuesto por los democráticos países de Europa, Israel y Estados Unidos al pueblo palestino por haber elegido democráticamente a Hamas, llevó al estallido interno. El dialogo no logró aplacar la violencia ínter-palestina. Hamas, controló Gaza y Abbas, depuso el gobierno de Hamas del primer ministro Ismal Haniyeh...Israel ganó.

Entre las urnas y el ‘Plomo Fundido’ el 9 de enero, expiró el legitimo mandato de Abbas. Sus facultades le permite al presidente extenderlo y unificarlo con las legislativas del 2010, según una ley aprobada por el parlamento con mayoría de Fatah en 2005. Aunque, discutido por el legislativo de Hamas, ya como mayoría en el 2006. Desde hace meses Hamas no aceptó la extensión, urgió a la ANP abrir el periodo electoral y anticipó no reconocer la investidura de Abbas sin elecciones.

El fin del mandato implica. Si no hay un acuerdo entre las partes y hasta fijar nueva fecha, la constitución llama asumir al presidente del legislativo. En este caso es Aziz Dweik de Hamas, depuesto por Abbas y secuestrado en el 2006 por Israel, durante las redadas de secuestros de 40 ministros y legisladores. Aún, en cárceles israelíes para evitar el gobierno de Hamas.

La responsabilidad de Israel en la fraticida guerra, como, en la de impedir los comicios palestinos, se reflejó en un documento del ministerio de Defensa israelí, que resaltó sobre: “el fin del mandato de Mahmoud Abbas”. Recomendó: “evitar la celebración de elecciones en la Autoridad Palestina, incluso a costa de una confrontación con Estados Unidos y la comunidad internacional”. Exhortó un acuerdo con Siria y atacar a Irán... y, “si fracasa la tregua y se reanuda el conflicto en la Franja de Gaza, Israel debe actuar para derrocar el gobierno de Hamas”. (Euro Press 23/11/2008)

La potencia ocupante no podía arriesgar con las urnas palestinas y decidieron la guerra. Era conveniente demoler las aspiraciones electorales palestinas para evitar que se instale el revuelo de un democrático fantasma hamasiano en la zona Norte de Palestina (Ribera Occidental).

En un espiral sin fin de jugadas diabólicas, con los giros habituales de sus mitos y retóricas, Israel acomodó la resistencia palestina a sus intereses. Los terroristas palestinos de antes, son los moderados de hoy; los actuales terroristas, serán los moderados del mañana y el futuro movimiento de liberación que pueda surgir, será entonces los nuevos terroristas. Frágiles excusas que permiten ensalzar su papel de victima para apelar a su defensa en detrimento del pueblo palestino y sus derechos nacionales.

Con desafortunados aliados, traición y bajo el paraguas estadounidense, el 27 de diciembre de 2008, lanzaron sin piedad su operativo criminal ‘Plomo Fundido’ contra la población civil gazaauí, con las graves consecuencias a la vista. Nuevamente las excusas fueron una farsa. La tregua fue violada por Israel durante los seis meses de su duración al matar a 88 palestinos y herir a 281en Gaza, además de su permanente bloqueo humanitario.

La Ribera Occidental, inmersa en muros de apartheid y asfixiada por los asentamientos ilegales, esta saturada de simpatizantes de Hamas, los que empiezan a ver con preocupación las futuras intenciones israelíes de fundir su plomo sobre la población civil, así sea de Hamas, de Fatah o de algún otro movimiento. Hemipléjica, la comunidad internacional se verá nuevamente afectada en sus hemisferios cerebrales.


* Ex Embajador del Estado de Palestina en la Argentina.
* Analista Internacional sobre la Cuestión Palestina.